
En situaciones muy tontas me invade un nerviosismo incontrolable; Ayer fue uno de esos días. Tenía tarjetas en blanco, para intercambiar dibujos con mis amigos y de ser posible, con Alberto Cerriteño. Mientras garabateaba mi parte del intercambio, empecé a temblar de una manera horrible T_T. Como ya estaba ahí, respiré profundo, y con cara de piedra le pedí que intercambiáramos dibujos, seguramente entre balbuceos inentendibles. Afortunadamente Alberto además de ser un gran ilustrador, es un señor muy amable y simpático. Gracias por tu charla, y por garabatear mi tarjetita. Ya habrá otra ocasión para darte algo mas lindo.