02 mayo 2011

Lluvia

La lluvia del otro dia me dio ocasión de estrenar el maravilloso paraguas nuevo. De camino al chino pasaron muchas cosas, como ver un parguas con ventana (si, hay paraguas todos transparentes, pero un paraguas con ventana es diferente), y pasar bajo esas molestas casas que tiene reflectores con sensor de movimiento, -como la que tengo frente a mi dormitorio y se activa porque pasa una hoja volando (a las 3 am, 3:17, 3:32..) y si de hecho hay alguien caminando cuando se activa, ese alguien queda ciego por unos segundos- y por primera vez no refunfuñé, ya que no solo estaba protegida por el paraguas, sino que el baldazo de luz se descompuso en el mas genial baño de colores personal y portátil que jamás se me hubiera ocurrido. Si, estaba contenta, era viernes, cerveza en la bolsa, un delivery de pizza, y un pingüino y una hurona esperando en casa.